La “Tierra de las sonrisas”

Sandrine Pierrat/ enero 25, 2018

Mi experiencia en la “Tierra de las sonrisas” va mucho mejor de lo que podría haber imaginado. Estoy completamente integrada, tengo muchos amigos conocidos en diferentes entornos (tanto escolares como deportivos), tengo un conocimiento del tailandés que me permite mantener conversaciones en el lenguaje, empiezo a comer picante, me acerco cada vez más a la religión budista y, sobre todo, me acostumbré tanto al calor sofocante de esa noche, aunque todavía quedan 30 grados, llevo sudadera y pantalones vaqueros (al igual que los lugareños).
Los días fluyen, tal vez demasiado rápido, y nunca son el mismo. Esto no es porque no haya rutina, sino por la simple razón de que cada día conozco a una persona nueva o aprendo algo nuevo que es una característica de la cultura o una nueva palabra en tailandés.

Tengo una rutina y es casi lo mismo todos los días. Me levanto a las 6.30 y a las 7.15 a.m. en la escuela, donde desayuno y espero a que sean las 8 para el himno nacional y las oraciones diarias. A las 8.30 a.m. comienzan las clases, que van hasta 15.50 con un almuerzo de una hora a partir de las 12.10.
Normalmente participo activamente en matemáticas, inglés, francés, educación física y arte. Durante las otras lecciones (exclusivamente en tailandés) trato de escuchar a los profesores y a mis compañeros de clase, leo un libro o un estudio tailandés autodidacta. Para aprender tailandés, decidí llevar un pequeño folleto para llegarr a todas partes y en el que anoto las palabras en el idioma y la respectiva traducción al inglés cada vez que aprendo una nueva. Luego, durante las lecciones, estudio lo que escribí. También les pedí a mis amigos, aunque puedan expresarse un poco en inglés, que solo hablen en tailandés conmigo y tengo que decir que funciona muy bien.

Cuando termino la escuela me voy a casa donde me quedo por una o dos horas, luego voy (todos los días) a practicar deportes, mientras que por la tarde siempre la paso en compañía de mi familia. Asisto al curso de boxeo tailandés cuatro veces a la semana, dos días voy corriendo con amigos y un día a la semana, generalmente el sábado, descanso.

A veces voy al cine a ver películas en tailandés y con subtítulos en inglés, o voy al mercado nocturno con amigos. El ambiente en los mercados nocturnos es especial, pero ciertamente no es adecuado para aquellos a dieta … de hecho, puedes caminar por puestos que ofrecen cientos de delicias de todo tipo y especialmente no solo de Tailandia. Además, estos mercados son como un pequeño centro comercial al aire libre donde puedes encontrar desde ropa, accesorios, CD de música hasta herramientas de trabajo para el hogar o el jardín.

¡En el mercado de mi ciudad también hay masajistas y peluqueros y todo cuesta muy poco! Cenas con un máximo de 2 euros y todas las prendas cuestan de 3 a 5 euros. Los fines de semana usualmente vamos a visitar algo o acompaño a mi madre, que es maestra, a eventos escolares como un concurso de idioma inglés.
Dentro de dos semanas comenzarán las vacaciones, que durarán tres semanas y durante las cuales iré con mi familia a visitar el norte de Tailandia. También en un momento, la temporada de lluvias termina y comienza el invierno, que a su vez traerá temperaturas de hasta 15 grados … ¡muy frío para los estándares tailandeses!